El Parque de Bomberos de Turre actuó como Puesto de Mando Avanzado y coordinó un amplio operativo que permitió salvar vidas, atender a los afectados y apoyar a más de un millar de profesionales.
El Consorcio de Bomberos del Levante Almeriense ha desempeñado un papel fundamental en la respuesta al incendio forestal que ha afectado desde el pasado jueves a Los Gallardos, Bédar, Antas y Lubrín. Un total de 70 efectivos han participado en el operativo, centrando sus esfuerzos en el rescate de personas en peligro, la evacuación de vecinos y el apoyo logístico al resto de servicios de emergencia.
Uno de los momentos más destacados de la intervención tuvo lugar durante la madrugada del viernes, cuando los bomberos lograron rescatar 'in extremis' a dos personas que habían quedado atrapadas en la zona más afectada por las llamas en los diseminados de Bédar. Gracias a la llamada de unos vecinos y a la localización mediante el GPS de un teléfono móvil, los equipos de emergencia pudieron encontrarlas tras más de tres horas de trabajo.
En el rescate participaron efectivos del Consorcio junto a agentes de la Guardia Civil y voluntarios de Protección Civil. Tras prestarles los primeros auxilios y suministrarles oxígeno para estabilizar su estado, las dos personas fueron evacuadas en camilla a través de un barranco de difícil acceso.
El Parque de Bomberos de Turre se convirtió además en el centro neurálgico de la emergencia al albergar el Puesto de Mando Avanzado (PMA), desde donde se coordinó de forma ininterrumpida la toma de decisiones y la gestión de los recursos desplegados durante el incendio.
Para hacer frente a la emergencia, el Consorcio movilizó 12 vehículos especializados, entre ellos una Unidad de Mando, un Vehículo de Intervención Rápida y diez autobombas, reforzando las labores de extinción y protección de los núcleos de población amenazados por el fuego.
Además de las actuaciones sobre el terreno, el Consorcio asumió una importante labor logística, coordinando el suministro de alimentos y bebidas para más de un millar de profesionales que han participado en el dispositivo. Un equipo de voluntarios mantuvo durante las 24 horas el servicio de avituallamiento para garantizar el apoyo a los efectivos desplegados.
La atención a los vecinos afectados también fue una prioridad durante la emergencia. El Consorcio gestionó el alojamiento de las personas evacuadas en establecimientos hoteleros del municipio de Mojácar, facilitando así una respuesta rápida a quienes tuvieron que abandonar sus viviendas por la proximidad de las llamas.
Aunque el incendio ya ha entrado en una fase más favorable, el dispositivo continúa trabajando en labores de vigilancia, control y refresco del perímetro afectado para evitar posibles reactivaciones, manteniendo la coordinación entre todos los servicios de emergencia implicados.